Dicen que si no te esfuerzas no consigues lo que deseas y que toda situación de placer y felicidad es consecuencia de situaciones y experiencias en las que tienes que renunciar a algo. Y siempre ponemos el ejemplo del deportista, del corredor, del nadador, etcétera. Pero aunque no hayan situaciones totalmente gratificantes sin hacer hecho un esfuerzo notable, también es verdad que no todos los esfuerzos que hacemos en la vida por algo positivo llevan consigo la consecuencia de un fruto, de un logro o de una situación satisfactoria.
Lo digo por los casos que están pasando en Canarias y en otras partes del mundo. Niños pequeños de cinco, siete años. Jóvenes de catorce que desaparecen, y por muchos esfuerzos que haga la policía con los métodos científicos super-renovados que tienen actualmente no logran dar con el
secuestrador. ¿Qué ha pasado con casos como Yeremi y Sandra en Canarias?
Estos días que han pillado a uno que con una famosa furgoneta blanca – ya ese relato se había dado en otra ocasión- había intentado raptar a una niña de diez años en un pueblo de Gran Canaria, todo el mundo nos hacíamos a la idea de que detrás podía estar el autor de los desastrosos hechos anteriores. El esfuerzo de la policía científica que desplegó todos sus medios en el día de ayer para inspeccionar un crematorio de perros que el autor tenía en propiedad y las sospechas de que hubiese quemado a seres inocentes después de abusar de ellos han caído en saco roto.
Pagará por el intento de rapto. El colmo es que eso no sea considerado delito como para pasar unos cuantos meses en la cárcel. Pero los secuestros pendientes siguen sin resolverse. A pesar de los esfuerzos hechos, a pesar de los medios humanos y técnicos empleados. Ojala que todo esfuerzo por una buena causa den siempre resultado positivo.