Ayer se celebró el Día Internacional del Migrante. Quise escribir algo sobre el tema, pero la lluvia, el viento, los atascos en la circulación que se forman cada vez que ocurren estas cosas hicieron que llegara tarde a todos los sitios. También a este espacio. Pero como todos los días deben ser de…, de los más desfavorecidos, nunca se llega tarde a cuestiones como éstas.
Según he leído el Día, recomendado por la ONU, va asociado a la recomendación de adhesión de los países a la Convención Internacional sobre Derechos de los trabajadores migrantes. Menuda sorpresa me he llevado cuando he descubierto que los países que componemos la Unión Europea ninguno la hemos firmado. Nosotros, los defensores de los derechos humanos, los paladines de las libertades, los que exigimos respeto a los derechos humanos a los países pobres. Para empezar el tema, es algo muy curioso.
De todos los que migran, los que no tienen papeles son los que menos derechos tienen. Lo peor es que les llaman personas ilegales. Sí. Se les conoce en el lenguaje oficial como inmigrantes ilegales. Y yo que me creía que todas las personas, sean cuales fuesen, somos legales. Pues eso significa que para ellos no sirve el derecho ni la justicia, porque si estas cosas están para las personas, y esta clase de inmigrantes son ilegales, la consecuencia del silogismo está clara. ¿Me estoy enrollando? Es posible, pero este lenguaje oficial hay que revisarlo. Todos los seres humanos somos iguales en dignidad, por tanto todos legales. Y la Convención de referencia habla de ello: que todas las personas, estén o no en situación regular, tienen derechos. Ya que, como se nos ha repetido hasta la saciedad, los Derechos Humanos son universales, indivisibles, interdependientes e irrenunciables.
Así pues, si este blog sirve al menos para tomar conciencia de algunas cosas, me uno desde aquí a la reclamación de que pronto España y demás de la Unión Europea firmen la Convención Internacional citada y así pongamos en práctica los Derechos Humanos de los que nos confesamos creyentes.