Por los caminos voy, como el burrito de San Fernando, un poquito a pie y otro poquito andando.
A veces me reconozco en los demás, me reconozco en los que quedarán en los amigos abrigos, locos lindos de la justicia y bichos voladores de la belleza y demás vagos y mal entretenidos que andan por ahí, y por ahí seguirán, como seguirán las estrellas de la noche y las olas de la mar.
Entonces, cuando me reconozco en ellos, yo soy aire aprendiendo a saberme continuado en el viento.
Me parece que fue Cesar Vallejo, quien dijo que a veces el viento cambia el aire.
CUANDO YO YA NO ESTÉ, EL VIENTO ESTARÁ, SEGUIRÁ ESTANDO.
No tengo ningún Dios, si lo tuviera le pediría que no me deje llegar a la muerte, no todavía, no ladré y soles en los que todavía no incendié, Todavía no me sumergí en todos los mares de este mundo, que dicen que son siete, ni en todos los ríos del Paraíso, que dicen que son cuatro.
YO NO QUIERO MORIRME NUNCA, PORQUE QUIERO JUGAR SIEMPRE.
Eduardo Galeano.