El pasado 15 de noviembre la comunidad internacional y el movimiento por la abolición de la pena de muerte dieron otro paso decisivo con la aprobación, en el Tercer Comité de la Asamblea General de la ONU, del proyecto de moratoria de las ejecuciones.
Noventa y nueve países votaron en favor de la iniciativa, 52 en contra y 33 se abstuvieron. Ocho naciones se ausentaron del recinto de la votación: Guinea-Bissau, Kiribati, Perú, República Democrática del Congo, Senegal, Seychelles, Somalia y Tunisia.
Estados Unidos, Singapur y China se unieron a muchos países en desarrollo, entre los que se destacan los del mundo islámico, en la votación por el "no". Entre los que se abstuvieron figuraron Belarús, Bhután, Camerún, Chad, Congo, Cuba y República Centroafricana.
Meses de reuniones, campañas y conferencias realizadas para alentar la declaración de moratoria en la ONU (Organización de las Naciones Unidas) tuvieron su punto culminante en la reunión del Tercer Comité el jueves, que transcurrió en una atmósfera tensa.
"El asunto despierta muchos sentimientos fuertes y eso es lo que vimos en las delegaciones", dijo la representante de la organización de derechos humanos Amnistía Internacional en la ONU, Yvonne Terlingen.
El proyecto de resolución, copatrocinado por los 27 países de la Unión Europea y otras 60 naciones, aún debe pasar al plenario de la Asamblea General. De ser aprobada, no tendrá carácter obligatorio, pero tendrá un enorme peso moral.
Ha sido más de lo que se esperaba, y esperemos eso aliente a otros paises a abolir la pena de muerte o revisar sus legislaciones. Es curioso revisar los países que se han abstenido, los que se salieron de la votación y los que dijeron nones para revisar el grado de cumplimiento de los derechos humanos en los mismos.
Todos los seres humanos tenemos la misma dignidad y el mismo derecho a la vida. ¿Tanto cuesta aprenderlo? Es algo más que una cuestión de soberanía nacional, al menos así pienso yo. Defender el derecho a la vida de los no nacidos y no defenderlo para los nacidos es una contradicción en sus mismos términos. Derecho a la vida para todos. Y curiosamente EEUU e Irán votaron de la misma manera: con un NO.
Amnistía Internacional indicó que más de 90 por ciento de las ejecuciones del año pasado se registraron en China, Irán, Iraq, Pakistán, Sudán y Estados Unidos, y que la cantidad se redujo de 2.148 en 2005 a 1.591 el año pasado.
Ya 133 países abolieron la pena capital de hecho o de derecho. Seguimos esperando que un día se sumen todos los que faltan.