Como he manifestado en varias ocasiones, vivo en Canarias. Lo que escribo tiene, pues, que ver con muchas cosas que veo, pienso y con las que me relaciono desde estas islas, no solo a niveles personales sino también desde mi trabajo donde hago de animador socio cultural.
Hoy quiero hablar del presidente del gobierno que tenemos en Canarias. Se llama Paulino Rivero, y ha estado estos días dando una conferencia en Madrid ante otros políticos y muchos empresarios, y entre otras perlas se ha lamentado de que las leyes españolas obliguen a prestar a los inmigrantes sin papeles la misma atención sanitaria que al resto de los ciudadanos, así como también tienen obligación de ello los servicios educativos.
El presidente de mi región no parece ser un hombre liberal que defienda la igualdad de todos los seres humanos. Parece que todos somos distintos dependiendo del lugar de nacimiento. Y que los que no son canarios ni viven regularmente aquí no tienen derecho a enfermarse y consiguientemente curarse. Habrá que hacer, pues, una campaña para que todo el que quiera venir para acá sepa que aquí en las islas está prohibido ponerse enfermo. Ni una gripe.
No me siento representado en lo que ha dicho el Sr Rivero. Los canarios hemos sido durante muchos años una región de emigrantes, y todavía muchos de los nuestros están en muchos países de América Latina. Y los inmigrantes que llegan a nuestro pueblo hoy están ayudando a crear riqueza en nuestras islas. Pero es que además un inmigrante es una persona, y tenga o no tenga papeles, tiene derecho al tratamiento médico y los niños a la educación, aquí y en Pekín. Y donde no se haga, hay que denunciarlo. Ni leyes harían falta para regular este tema. Un niño no sabe de papeles ni de presidentes, pero tiene derecho a que lo curen si enferma y también a que le enseñen. Sí, eso cuesta dinero. Pero ellos, los que están de forma legal, están pagando impuestos como todos los demás y colaborando al mantenimiento de la Sanidad. Y casi todos los que no tienen papeles están trabajando sin cotizar a la Seguridad Social para muchos empresarios que se aprovechan de ello, pagan menos al Estado y también pagan menos dinero en los sueldos. Esto es lo que debería denunciar mi presidente del Gobierno en Canarias.