Vivo en un bloque de viviendas situado en una calle céntrica. No hay para aparcar en ninguna de las direcciones. Solo la entrada al garaje. Y justo al lado unas casas antiguas con espacio de acera más amplio y un pequeño taller donde reparan coches. Cuando vienes cargado del supermercado, los vecinos aparcamos rápidamente en ese espacio sobre la acera, descargamos las bolsas, otro se queda cuidándolas mientras el que conduce deja el coche en el garaje. Una operación rápida entre dos personas que no genera problemas.
De último parece que nos tienen vigilados. Siempre aparece el policía municipal de turno recordándonos que son 180 euros de multa. Por mucho que le explicas, no entra en razones. Así que no te queda más remedio que seguir hasta el garaje, descargar allí y cargar las bolsitas del supermercado, cuando haces la compra grande, hasta tu casa con mas lejanía. Serán 300 metros o algo mas, pero es más incómodo, y de la otra forma no molestabas a nadie. Pero como las leyes son las leyes, te tienes que aguantar.
Pero ¿las leyes son las leyes? Hoy salíamos de casa y en dirección hacia el sur había dos policías municipales con su moto. Acababan de llamarle la atención a un motorista joven. Pero hete aquí que siguen los municipales y toman la dirección norte desviándose por una raya continua en un desvío que solo puedes tomar si vienes en la dirección contraria. Si lo hubiera hecho yo y me hubieran visto, multa al canto. Pero a ellos ¿quién les multa? Tuve ganas de tocarles la pita y advertirles que era una infracción de tráfico lo que hacían. Pero ¿y si yo infringía otra norma por llamarles la atención a ellos?. Mejor cállate, y sigue tu camino. Todavía no se ha previsto quien multa y controla a los que dirigen el tráfico en plena calle.