Vuelvo de nuevo después de las vacaciones. Ya regresé hace bastante, como un mes. Pero liado con un sin fin de cosas no he tenido tiempo de comenzar a ser creativo. Hoy lo hago con algo de tristeza.
Hace tiempo que estoy intentando orientar y buscar trabajo para uno de mis mejores amigos con quien me une unas buenas relaciones. La verdad que ha tenido algo de mala suerte en su vida: enfermedad, familia, pareja, y cosas similares han minado también su motivación y su voluntad. Pero cuando se pone a trabajar, es de los currantes de verdad.
Por mi ocupación laboral durante mucho tiempo he logrado puestos de trabajo para mucha gente, he hecho mil y un favores, muchos de los cuales ni gracias me han dado y hoy, si los ves por la calle, como que pasan de ti.
Y cuando he pedido un favor para este amigo mío a gente que puede hacerlo me encuentro con la falta de respuestas. No digo que no tengan voluntad en ello. Pero algo falla, puesto que hoy mismo, para el mismo sector laboral donde me estoy moviendo, he comprobado como una tercera persona sin mas movimientos que uno solo ha logrado ese tipo de trabajo.
Me han dado ganas de llorar, de lamentarme con mi amigo no solo de la mala suerte que él ha tenido en su vida sino de la que tengo yo mismo. No tengo ganas hoy de reir. Mi corazón está triste. No puedo gozar. Cuando los demás te necesitan, uno pone la carne en el asador. Cuando tú necesitas de los demás, el asador no hay forma de encenderlo. Las lágrimas han aparecido en mi rostro. Está visto que solo puedo confiar en mi mismo. Pero ¿y mi amigo que es débil, que no tiene tanta influencia social? ¿en quién va a confiar? Imploro que no se le vayan las ganas de vivir.